¡No los Olvidemos!: Rudolf Steiner, Frederick Leboyer, Ina May Gaskin, Wilheim Reich

¡No los Olvidemos!
Rudolf Steiner es, desde el punto vista histórico, uno de los primeros de una serie de visionarios. Es difícil darse cuenta de cómo las visiones de un ser humano extraordinario, que murió en 1925, concuerdan con los problemas del siglo XXI. La influencia de Rudolf Steiner es muy fuerte en los múltiples campos que engloban las artes, las ciencias , la educación, la agricultura, la ganadería, la medicina, y las cuestiones sociales. Me di cuenta de las particularidades de un modo de vida “antroposófico”, es decir, infuenciado por los trabajos de Rudolf Steiner, cuando estudiaba los posibles lazos entre la vacunación contra el coqueluche y el asma en la infancia. Encontre, por casualidad, algunos efecto inesperados sobre la salud. Por ejemplo, entre los 210 alumnos, de 5 a 18 años de una escuela “Rudolf Steiner” de Francia, sólo 4 usaban anteojos. Recientemente, una prestigiosa revista médica estudió las tasa particularmente bajas de enfermedades alérgicas entre los niños que tienen un modo de vida antroposófico.
Rudolf Steiner no podía disociar su interés por el desarrollo de las plantas, lo animales y los humanos. Este simple hecho es una preciosa lección en una época en que somos víctimas de una ceguera por la especialización en extremo. Ciertas predicciones de Rudolf Steiner pueden parecer retrospectivamente increíbles – prácticamente imposibles- al tomar en cuentael contexto científico de la época. Estaba preocupado por el hecho de que ciertos granjeros ya pensaran en darle productos de origen animal a sus vacas. El 13 de enero de 1923, en una conferencia en Dormach, declaró que si le daban carne a las vacas, ¡se volverían locas!
La agricultura biodinámica tuvo repentinamente su auge luego de ocho conferencias que Rudolf Steiner dio a principios de los años 20, por pedido de una cantidad de granjeros. Se trataba del primer método alternativo organizado de agricultura que se basaba en una visión de conjunto incluyendo consideraciones ecológicas y sociales. La agricultura biodinámica anticipaba los efectos destructores de los métodos tradicionales: erosión del suelo, pérdida de humus, desaparición de flores y animales –entre otros inconvenientes que sufrirían las generaciones futuras. El movimiento biodinámico constituyó una poderosa advertencia a la humanidad sobre la fría explotación de los recursos de la Tierra. Representaba una advertencia todavía más potente por el hecho de ser constructiva y ofrecer alternativas. La agricultura biodinámica implica la restitución de los suelos de elementos vivientes, gracias a la aplicación de humus estabilizado, es decir de materias orgánicas bajo formas enteramente degradadas. La rotación de los cultivos, la utilización correcta del compost, el conocimiento de la compatibilidad entre las plantas y el reposo temporario de los suelos, son elementos sanos y prácticos. La idea antroposófica según la cual las pestes y las enfermedades son los medios utilizados por la naturaleza para desembarazarse de todo lo que es básicamente insalubre constituye en sí misma una advertencia . Hoy, miles me dólares (o de euros) se gastan en la compra de pesticidas, fungicidas y herbicidas. Sin embargo, los granjeros siguen perdiendo un tercio de sus cultivos.
(…) Rudolf Steiner murió antes de mi nacimiento. Sin embargo, tengo hacia él un sentimiento de familiaridad a causa de mis lazos con personas cuyo modo de vida y filosofía están inspirados por conceptos antroposóficos.

¡No los olvidemos!
Frederick Leboyer, el obstetra poeta, ha sido también un influyente visionario. En su conocido libro “Por un Nacimiento sin Violencia” nos invitó a ponernos en el lugar del recién nacido cuando era habitual hablar de quien daba a luz. El momento era propicio para un libro de estas características, publicado originalmente en 1974. Estábamos ya en plena era electrónica de la obstetricia. Es por eso que “Por un Nacimiento sin Violencia” fue primero y ante todo percibido como una advertencia que concernía la desconfianza del nacimiento industrializado. No sólo el momento era propicio sino también la presentación del libro era ideal para inducir a una toma de conciencia. La asociación del texto y las bellas fotos significativas y emotivas constituyen un balance perfecto. El estilo mismo estimula constantemente la atención influenciando el estado emocional. En el estilo oracular del visionario, cada párrafo contiene una pequeña cantidad de frases muy cortas… Al estilo de las Escrituras. Aunque Leboyer nos invita a mirar al recién nacido como a un individuo, incluso como a una persona, es evidente que constantemente pensaba en términos de civilización. Una pequeña cantidad de alusiones significativas bien ubicadas amplían el tema. No elude las preguntas esenciales. Tratando de interpretar el ritual que consiste en precipitarse en cortar el cordón, se pregunta: ¿Cómo es que el Hombre, animal racional, con reputación de inteligente, actúe en un momento tan importante de manera tan irracional?”. Una frase, una pregunta, la dimensión cultural y el misterio de los rituales agresivos que reciben a los recién nacidos en todas las sociedades humanas son sutilmente evocados.
La forma en que nacimos permite interpretar nuestros comportamientos cuando nace un bebé. Según Leboyer, ese proceso de “transferencia” se repite sin fin de generación en generación. “Es en conjunto lo que con ignorancia llamamos educación”. Después de haber sido invitados a darnos cuenta de la interferencia del medio cultural, y después de haber sido condicionados para pensar a largo plazo, leemos: “He aquí el nacimiento. He aquí ese suplicio, ese calvario, esa masacre de un inocente que no sabe hablar. Creer que de un cataclismo tal no puede quedar nada, ¡qué inocencia! Las marcas están por todos lados: en la piel, en los huesos, en el vientre, en la espalda, en la locura. En Nuestras locuras, nuestras torturas, nuestras prisiones. En las leyendas, en las epopeyas, en los mitos. Las Escrituras, ¿qué son sino esta interminable odisea?

¡No los olvidemos!
El nombre de Ina May Gaskin está asociado a “The Farm” y también al concepto de partera auténtica. Por su modo de vida, sus acciones y sus enseñanzas Ina May ha transmitido a sus contemporáneos mensajes de gran envergadura. Es fácil resumir sus mensajes: la humanidad no puede sobrevivir sin redescubrir las leyes de la naturaleza; la primera etapa debería ser reconsiderar el modo en que nacen los bebés, lo cual significa el resurgimiento de la verdadera partera; otra etapa –si pensamos en las generaciones por nacer- es dejar de destruir los suelos con métodos agresivos.
En 1971, trescientos veinte hippies de San Francisco se fueron de la costa oeste de Estados Unidos. Su misión era inventar otro modo de vida. Atravesaron el país formando una caravana de buses escolares. Su “slogan” era “partamos de aquí para salvar el mundo”. Finalmente, crearon una comunidad llamada “The Farm” en el condado más pobre de Tenesse, cerca de Summertown. Durante el viaje, nacieron 12 bebés en la comunidad. Fue así como Ina May y otras mujeres del grupo se convirtieron en parteras. Cuando la comunidad se asentó, los miembros del grupo desarrollaron progresivamente todo lo que hace la vida de un pueblo: almacén, escuela, sistema de aprovisionamiento de agua, farmacia, correo, cementerio, oficinas, residencias y lugares de nacimiento. Ina May y otras madres del pueblo aprendieron el oficio de parteras debido a la necesidad y con la ayuda de un médico local benevolente.
El final de los años 70’ –la edad de oro de “The Farm”- dos docenas de bebés nacían cada mes en la comunidad. Las parteras habían adquirido tal experiencia que en 1977 que en 1977 Ina May estaba en condiciones de publicar su libro histórico “Spiritual Midwifery”, un hecho remarcable en la historia del nacimientos. Este libro representa un símbolo del resurgimiento de las parteras en estados Unidos y aún en Europa. Conozco muchas parteras europeas con mucha influencia que visitaron “The Farm” después de haber leído el libro.
Al mismo tiempo, los fundadores de “The Farm”, incluido Stephen, el marido de Ina May, experimentaron el cultivo orgánico. Juntaban todos los desechos orgánicos de las cocinas, establos, aserraderos, almacenes, etc. y los transportaban a una especie de central para el compost. El compost era dado vuelta por los caballos y luego desparramado en los campos. Alrededor de 150 hectáreas se recuperaron gracias a una agricultura orgánica muy productiva. A las huertas y viñedos, se agregaron campos de frambuesas, frutillas y moras. En el vivero crecían una gran cantidad de árboles frutales y de árboles que proveían madera más o menos dura. Los trabajos con la tierra y drenaje permitieron controlar la erosión de los suelos. Las colmenas garantizaban la polinización de los campos, los viveros y las huertas. Los policultivos, la rotación de los cultivos, el desyuyado a mano, los insectos beneficiosos, las serpientes, los lagartos y las tortugas jugaban el rol de pesticidas naturales. La experiencia adquirida de este modo permitió la publicación de “The Farm Book Company”, un libro sobre pesticidas naturales.
Las advertencias emitidas por Ina May Gaskin y los otros “ecociudadanos” de “The Farm” son tanto más elocuentes porque están basados en la experiencia práctica. No son críticas puramente negativas de la industrialización del “farming”, del la industrialización del nacimiento y de otros aspectos del modo de vida moderno dominante.

¡No los Olvidemos!
Wilheim Reich forma también parte de la categoría de genios lúcidos del siglo XX. Su campo principal era la naturaleza de la “energía vital”. Esto implicaba su interés por todos los aspectos de la vida. Reich era uno de esos hombres extraordinariamente capaces de tomar distancia de su propio medio cultural y examinarlo con ojos inocentes. Desde la primera mitad del siglo XX hizo preguntas que son cruciales en nuestra época. Se preguntaba por qué los hombres son incapaces de darse cuenta que forman parte de la naturaleza, y que deberían obedecer su leyes y cooperar con ellas. Estudió el proceso de desertificación y llegó a la conclusión de que es el desierto en el hombre el que crea el desierto en la naturaleza, haciendo referencia a la extraordinaria capacidad que tienen los humanos en no dudar en destruir la vida. Comprendió que el daño que les producimos a los recién nacidos proviene de ese “desierto emocional” tan expandido. “Concentrémosnos en los niños”. No tenía indulgencia para con sus contemporáneos. “Los niños del futuro” deberán reparar el desorden del siglo XX. Para Whilheim Reich la civilización comenzará el día en que el bienestar de los recién nacidos esté por encima de toda otra consideración.

Michel Odent 

“El Granjero y el Obstetra”. Editorial Creavida (2002).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s