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El Auténtico Climax

            En el preciso momento en que el bebé nace, la cima de la escalera no está lejos.  De todas formas, se llega a ella un poco más tarde, cuando la madre, aún en otro planeta, empieza a descubrir a su recién nacido.  Ésta es otra razón que explica porque los estados orgásmicos/extáticos asociados al nacimiento han sido ignorados en todos los entornos culturales hasta hace muy poco.  Es fácil interrumpir bruscamente un estado orgásmico.  En cuando nace el bebé, siempre hay una necesidad irracional de actividad, ya sea necesidad de hablar o hacer algo.  Esta necesidad de actividad ha sido ritualizada en muchas sociedades, y es un hecho común a casi todas ellas negar la necesidad de “privacy” de la madre.  Muchas mujeres han confirmado la importancia de lo que sucede durante los primeros minutos.  El contexto científico actual nos permite interpretarlo.

            Otra razón que impide la comprensión del clímax durante el parto  es la arraigada creencia de que es esencial, tanto para la madre como para el bebé la presencia de un ayudante especializado en el parto.  En nuestra sociedad, un parto sin asistencia especializada puede suceder ocasionalmente, de forma accidental.  La mayoría de los partos rápidos ocurren sin tal asistencia.  Quizás la comadrona no ha podido llegar a tiempo o quizás la mujer, al hospital. Puesto que tales partos son fáciles, podríamos ver en ellos la oportunidad para muchas mujeres de alcanzar un clímax real.  En muchos casos no es así, puesto que existe un condicionamiento cultural que nos hace creer que la mujer es incapaz de dar a luz por si misma.  Por ejemplo, si el marido o la pareja está presente, se encuentra normalmente en estado de pánico, pensando constantemente qué tiene que hacer, quién “traerá al bebé al mundo” o quién cortará el cordón.

            Disponemos de gran cantidad de datos acumulados que confirman la profunda conmoción hormonal  que se produce durante los minutos anteriores y posteriores al parto. El equipo de Kerstin Uvnäs-Moberg ha demostrado que justo  después de dar a luz la madre puede llegar a un pico de oxitocina todavía más alto que el alcanzado durante el parto mismo.  Así pues, podemos concluir razonablemente que el pico máximo de hormona del amorque una mujer libera a lo largo de toda su vida se produce inmediatamente después del nacimiento del bebé.  Este pìco de oxitocina es vital, puesto que es necesario para corecto alumbramiento de la placenta con pérdida de sangre mínima, y también porque la oxitocina es la principal hormona del amor. Sin ninguna duda, viene asociado, además, a altos niveles de morfina y prolactina natural.  Si añadimos además que, según Regina Lederman, el nivel de “adrenalina” puede volver a la normalidad tan sólo tres minutos después del parto, podemos comprender que la madre humana vive una experiencia similar al orgasmo.

            Si bien por razones evidentes la mayoría de los médicos apenas puede comprender qué es un reflejo de eyección del feto, es habitual que hayan oído hablar del reflejo de Ferguson, descrito por primera vez en el año 1941.  Ferguson descubrió , trabajando con conejos anestesiados, que la dilatación vaginal provocaba contracciones uterinas. El reflejo de Ferguson es distinto del reflejo de eyección del feto porque no tiene en cuenta la vital importancia de los factores ambientales en el proceso del nacimiento. Únicamente se fija en los efectos de la estimulación vaginal local en mamíferos no humanos.

            Combinando datos científicos recientes y anécdotas sobre nacimientos en condiciones de privacidad y seguridad excepcionales, llegamos a la conclusión de que el mamífero humano ha sido programado para dar a luz en un estado orgásmico/extático, teniendo siempre en cuenta que la liberación de oxitocina –la “hormona tímida”- depende en gran medida de factores ambientales externos.  El término “hormona tímida” es un ejemplo significativo de la terminología creada por la doula londinense Liliana Lammers.  En el caso concreto de los los minutos que siguen al nacimiento, la “hormona tímida” puede aparecer a condición de que el entorno sea suficientemente cálido y a condición de que la madre no se distraiga a la madre en el momento de descubrir a su recién nacido mediante el contacto piel con piel, el cruce de miradas y también el sentido del olfato.

            Nos permitimos aventurar que, en la práctica, el auténtico arte de la comadrona es, en realidad, el arte de crear las condiciones óptimas para que se produzca el reflejo de eyección del feto.

 

**Extracto del libro  “Las Funciones de los Orgasmos”, Michel Odent

La Doula Auténtica

Hoy, en un momento en que disponemos de dos maneras de comprender el proceso del nacimiento, no es sorprendente que existan dos tipos de doulas (y dos tipos de parteras, matronas, etc.)

Un grupo es representativo del paradigma cultural dominante, que es la repercusión de miles de años de interferencias a través de creencias y rituales. Este enraizado condicionamiento cultural se basa en la idea de que una mujer no tiene el poder de parir por sí misma.  En este paradigma las palabras clave son: “ayudar-apoyar-coach-guiar-manejar”.  Dentro del marco de referencia de este paradigma dominante, las doulas necesitan una “formación”, un “entrenamiento”.  Este paradigma –obviamente-  ha llegado a sus límites,  ya que, en cuanto a lo concierne a la historia del nacimiento, estamos al fondo del abismo.

El otro grupo se caracteriza por una comprensión del proceso del nacimiento inspirada en la fisiología moderna.  El proceso del parto es considerado un proceso involuntario, bajo el control de las estructuras arcaicas del cerebro.  En general, uno no puede ayudar un proceso involuntario  Sin embargo, un proceso involuntario puede ser perturbado por situaciones inhibitorias fácilmente identificables gracias a conceptos fisiológicos bien establecidos; como por ejemplo, el concepto de antagonismo entre la oxitocina y la adrenalina y el concepto de inhibición neocortical.  Dentro de este paradigma emergente, la palabra clave es “protección” (protección de un proceso involuntario en contra los factores que lo puedan inhibir): el proceso del parto tiene que ser protegido, en particular, en contra de los efectos del lenguaje, de la luz y de situaciones que estimulan la atención tales como sentirse observada o sentirse insegura.

La perspectiva fisiológica nos ofrece, de pronto,  la oportunidad para reconsiderar las bases de nuestros condicionamientos culturales. Y permite interpretar el “fenómeno doula”.  Idealmente, el “fenómeno doula” será una fase transitoria de la historia, abriendo el camino hacia el descubrimiento de la partería auténtica.  Sólo necesitamos recordar que la madre es el prototipo de la persona protectora.  Originalmente, la partera era la madre u otra mujer en el rol de madre.

No hay cambio de paradigma sin un cambio en el lenguaje.  Hoy día conviene evitar ciertas palabras.  Por ejemplo, la palabra “formación” en español, “training” en inglés sugieren que lo que la doula hace es más importante que: ¿Quién es la doula? ¿Cuáles son los rasgos de su personalidad? De todas formas, las doulas modernas necesitan un mínimo de información. Ésta es la razón de ser de las “Sesiones Informativas para Doulas Paramanadoula” (ver: www.paramanadoula.com).  Estas sesiones de 3 días son facilitadas por Liliana Lammers y Michel Odent.  Liliana ha dado a luz a cuatro hijos y tiene 4 nietos.  Ella tiene 15 años de experiencia como doula.  Michel es considerado un pionero en el ámbito del nacimiento /ver: http://en.wikipedia.org/Michel_Odent). Él es el autor de los primeros artículos sobre el inicio de la lactancia durante la primera hora de vida.

 

Si usted se siente cómoda dentro de este nuevo paradigma, contacte doula.authentic@gmail.com (o en chile ecologiadelnacer@gmail.com)

Explique en dos o tres líneas, porqué usted está de acuerdo con el concepto de  “doula auténtica” (incluso si usted no tiene experiencia como partera o doula).

 

Primer Testimonio :

 

Queridos Amigos,

Felicitaciones por esta nueva página web.

Yo me siento en sintonía con el concepto de doula auténtica. Parí sola, sin guía, bajo la protección de mamíferos no humanos.

María mary@nazareth.com

 

 

 

¿Qué puede perturbar el proceso involuntario del nacimiento?

Esta respuesta se encuentra en la observación de los mamíferos no humanos, para quienes dar a luz es una experiencia solitaria.

En experimentos realizados con monas titís, sometidas a parir a la vista de otros y con luz encendida, se pudo establecer el momento exacto a partir del cual las hembras mostraban ansiedad, como así también que la curiosidad de grupo y su intensa necesidad de actuar perturbaban el nacimiento y el primer contacto entre la madre y el recién nacido. Para otras hembras gestantes, en el momento del parto, lo principal no es evitar a los predadores, sino protegerse de los miembros de su propia especie. Cuando el parto es inminente, se aíslan, por ejemplo: la oveja preñada, que vive en rebaño, se aleja de éste; la rata que tiene costumbres nocturnas, da a luz durante el día, y la yegua que, sale a pastar de día, da a luz por la noche.

Cuando se analizan los efectos de un baño caliente como protección contra una excesiva estimulación sensorial y contra todo lo que pueda desencadenar una respuesta de <<combate o huída>> por parte de la madre, surge una cuestión fundamental que debemos plantearnos y que en la facultad de medicina nos enseñaron a evitar: ¿qué es lo que puede perturbar el proceso involuntario del nacimiento?

Tenemos formas sutiles y poderosas de destruir la sensación de intimidad, y con ellas perturbar el proceso, pero que no necesariamente son patrimonio exclusivo de los partos en un hospital: establecer contacto visual con la parturienta (como pidiéndole  <<quédate conmigo>> justo cuando parece <<irse a otro planeta>>) o realizarle un examen en un  momento inadecuado o introducir una cámara en la habitación donde se encuentra son sólo algunos ejemplos de estas formas.

La observación de la conducta de otros mamíferos y de los efectos positivos de la intimidad durante el parto sugieren que la inmersión en una piscina y la eliminación de estímulos prpíos del contexto hospitalario pueden proporcionar el aislamiento que la madre necesita. Por lo tanto, una ducha en un baño pequeño y reservado puede resultar, a veces más eficaz que un baño en una sala grande y llena de gente.

En nuestra sociedad,  las embarazadas y las madres actantes, que necesitan un gran apoyo social, son aisladas; en cambio, las parturientas, que necesitan intimidad, son observadas por varias personas y, en ocasiones, por alguna máquina. Curiosamente, en las culturas donde la madre en ciernes puede aislarse para dar a luz, el parto suele ser más rápido y fácil

 

Michel Odent

Extracto del capítulo 10 “Por una Eco Obstetricia” del libro “Ecología Prenatal”. Editorial Creavida.

El Arte de la Partería

Todos los eventos que dependen de la secreción de oxcitocina (principalmente el parto, el orgasmo y la lactancia) son altamente influenciados por factores ambientales o del entorno. Podríamos decir que el arte de la partería consiste en crear las condiciones para que el reflejo de eyección del feto tenga lugar. La frase “eyección refleja del feto” fue originalmente introducida por Niles Newton en los años 60, mientras estudiaba el efecto del ambiente en el nacimiento de ratones. En los 80 me pareció importante rescatar este término del olvido y aplicarlo al nacimiento de los humanos. Hoy considero este <<reflejo>> como la referencia fisiológica necesaria de la cual deberíamos intentar desviarnos lo menos posible. Durante las poderosas e irresistibles contracciones de un auténtico reflejo de eyección, no hay lugar para movimientos voluntarios. El malentendido cultural sobre la fisiología del parto es la razón principal por la cual el nacimiento es usualmente precedido por una segunda etapa, que puede ser entendida como el resultado de una perturbación del reflejo de eyección del feto.

El pasaje hacia el reflejo de eyección del feto es inhibido por cualquier interferencia del estado de privacidad, por ejemplo si uno de los asistentes se comporta como un coach que guía o dirige el parto,  o si se le realizan exámenes vaginales o dirigen miradas a los ojos a la madre; también se inhibe si se imponen cambios en el entorno, como un cuarto que no está lo suficientemente cálido o si la iluminación es muy intensa.

El típico reflejo de eyección es fácil de reconocer, ya que puede estar precedido por un miedo repentino y transitorio expresado de manera irracional por la madre (<<mátenme, déjenme morir>>, etc.), donde la peor actitud sería alentar a la mujer con palabras. Esta corta y transitoria expresión de temor puede ser interpretada como un buen signo del incremento espectacular de la secreción hormonal, incluida la adrenalina, la que debería ser inmediatamente seguida de una serie de contracciones irresistibles. Repentinamente durante las últimas y sumamente poderosas contracciones, la futura madre parece estar llena de energía, con la necesidad de apretar o tomar algo con fuerza. El cuerpo de la mujer tiene una súbita tendencia a enderezarse, por ejemplo, si la mujer estaba en cuatro patas, su pecho tiende a ponerse vertical o se pone de pie para parir. El reflejo de eyección del feto está usualmente asociado a una postura inclinada hacia adelante. Cuando una mujer está arqueda, el mecanismo de apertura de la vulva es diferente de cómo cuando está en otras posiciones y el riesgo de desgarros peligrosos es eliminado. Después de un típico reflejo de eyección, la placenta suele despegarse en pocos minutos.

Hay circunstancias donde es imperioso desviarse lo menos posible del modelo fisiológico, como en el caso del parto de nalgas. Un parto de nalgas no es peligroso cuando la primera etapa se desarrolla fácilmente y es seguida por un poderoso reflejo de eyección del feto. A pesar de que tengo una experiencia personal de alrededor de trescientos partos de nalgas por vía vaginal, sigo viendo que los obstetras ofrecen rutinariamente, una operación cesárea. Debemos tener en cuenta el malentendido que existe sobre la fisiología del parto. El parto de nalgas es peligroso cuando ocurre ante un médico asustado (o partera o marido, etc.) o cuando son necesarios esfuerzos voluntarios para sacar al bebé.

Estas consideraciones sobre el reflejo de eyección del bebé, versus un segundo estadio son oportunidades para sugerir que el verdadero rol de la partera es generar un ambiente que haga posible el reflejo de eyección. Lo principal es tener siempre presentes las necesidades básicas de la mujer que está pariendo. Es esencial reconciliar la necesidad de privacidad y de que la mujer se sienta segura. Esto significa la importancia de la partera como una figura materna. Una madre es antes que nada una figura protectora, alguien ante quien uno no se siente juzgado ni observado.

El vocabulario que uso está inspirado en el trabajo pionero de Nils Newton, que ayuda a entender que la sexualidad es un todo. Hoy es artificial estudiar los episodios esenciales para la supervivencia de la especie de manera aislada, ya que están involucradas las mismas hormonas. Escenarios similares se reproducen para que haya siempre un reflejo de eyección final o reflejo de eyección de la leche, reflejo de eyección de esperma, reflejo de eyección del feto, etc.

 

 

Michel Odent.

Extracto de “La Vida Intrauterina en el Trabajo de Parto”. Capítulo 4  del Libro “Ecología Prenatal”. Editorial Creavida

Nuevos Artículos de Michel Odent en Español- Extractos de su Útimo Libro

Les compartimos  los nuevos artículos de Michel Odent en Español, subidos a nuestra web, los 3 últimos de ellos son extractos exclusivos de su último libro “Childbirth and The Future of Homo Sapiens” 

¿El Final del Asesinato de Cristo?

¿Qué catástrofe estamos esperando?

Pre-Eclampsia, Eclampsia: Perspectiva en Salud Primal

La Pareja que Da a Luz

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No Hay Cambio de Paradigma sin un Cambio en el Lenguaje

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